"Las mujeres que quedan embarazadas inesperadamente mientras están utilizando mefloquina deberían saber que es bajo el riesgo de que el bebé desarrolle malformaciones y que su uso no contempla el aborto espontáneo", precisó la doctora Patricia Schlagenhauf, del Centro de Medicina del Viajero de la Universidad de Zúrich, en Suiza.

El equipo de Schlagenhauf utilizó la base de datos mundial de seguridad farmacológica de F. Hoffmann-La Roche para investigar los efectos fetales de la exposición a la mefloquina durante el período previo a la concepción y el embarazo.

Los resultados aparecen publicados en la edición en internet de Clinical Infectious Diseases.

En los 2.246 embarazos identificados, se registraron 43 malformaciones congénitas en 978 partos (una prevalencia del 4,39 por ciento). No hubo un patrón específico de las malformaciones. Hubo otros 43 trastornos del embarazo o perinatales y 889 bebés nacieron sin complicaciones.

El uso de mefloquina duró entre seis y 91 días; la mayoría de las exposiciones (2.139 de 2.246, o el 95,2 por ciento) fue antes de la concepción y/o durante el primer trimestre de la gestación.

Todas las malformaciones congénitas se registraron en los bebés de las mujeres que habían usado el medicamento durante ese período.

Doce mujeres que tuvieron bebés con malformaciones congénitas tenían factores de riesgo asociados, como antecedentes de consumo de droga y alcohol, hipotiroidismo, hepatitis B, tabaquismo, preeclampsia, abortos espontáneos, abortos previos, familiares con epilepsia o problemas mentales sin especificar.

En los 14 partos de 22 parejas expuestas a la mefloquina, dos bebés tuvieron defectos congénitos y los otros 12 bebés fueron normales. En los dos casos con malformaciones, la exposición al tratamiento había sido en el período previo a la concepción y el primer trimestre de gestación.

La organización March of Dimes estima que el 4 por ciento de los bebés que nacen cada año tiene una o más malformaciones congénitas graves. Otras organizaciones hablan de entre el 0,8 y el 6,5 por ciento de los nacimientos.

"No conozco información confiable de la cantidad de embarazadas que viajan a zonas endémicas, pero la última estadística de Estados Unidos revela un aumento del 14 por ciento de los casos importados de malaria en el 2010 y que 41 de esos casos fueron en embarazadas (sólo el 5 por ciento de las mujeres utilizó una quimioprofilaxis adecuada)", dijo Schlagenhauf.

F. Hoffmann-La Roche, donde trabajan los autores excepto Schlagenhauf, financió el estudio. Schlagenhauf declaró haber recibido fondos de F. Hoffmann-La Roche para investigación y honorarios como disertante en conferencias y servicios de consultoría.